• ¿Qué es en el fondo actuar, sino mentir? ¿Y qué es actuar bien, sino mentir convenciendo?
  • El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.
  • Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de sus principios.
  • Habla para que yo te conozca.
  • La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
  • Cuando dos hombres desean la misma cosa que no pueden gozar juntos se convierten en enemigos.
  • Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
  • Un tonto nunca se repone de un éxito.
  • La ausencia de prueba no es prueba de ausencia.
  • Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.
  • A juicio de los gatos, las personas no somos más que muebles de sangre caliente.
  • No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.
  • El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.
  • Haciendo el bien nutrimos la planta divina de la humanidad; formando la belleza, esparcimos las semillas de lo divino.
  • Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo.
  • La tarea que enfrentan los devotos de la no violencia es muy difícil, pero ninguna dificultad puede abatir a los hombres que tienen fe en su misión.
  • La mayor parte de nuestras desgracias resultan más soportables que los comentarios que de ellas hacen nuestros amigos.
  • Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y , como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.
  • La razón es también una pasión.
  • Quien se queda mucho tiempo mirando a los sueños, termina pareciéndose a una sombra.
  • Lo que piensen de mi no es asunto mío.
  • Nada nos envejece tanto como la muerte de aquellos que conocimos durante la infancia.
  • Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida.
  • La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador.
  • Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!
  • ¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida mas fácil, nos aporta tan poca felicidad? La repuesta es está, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.
  • Muchas veces he pensado si el mal no está puesto en el Universo como un tema de trabajo y un incentivo a nuestra curiosidad.
  • ¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos.
  • La juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere.
  • Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos.
  • En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
  • El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa.
  • Mejor es morir de una vez que estar siempre temiendo por la vida.
  • Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo.
  • La ignorancia está menos lejos de la verdad que el prejuicio.
  • Siempre se debe preferir la acción a la crítica.
  • Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.
  • Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.
  • Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…
  • Me encuentro solitario cuando busco una mano y sólo encuentro puños.