Frases de Religión

  • Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo.
  • Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
  • Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.
  • Nos ocupamos mucho de ser gentes de bien según la ley de Dios; no sabríamos serlo según nosotros mismos.
  • Sólo Dios es el verdadero sabio.
  • El hombre es una infinitamente pequeña copia de Dios. Bastante gloria es ésta para el hombre. A pesar de mi insignificancia, reconozco que Dios está en mí.
  • No pidáis a Dios que os de una carga apta para vuestros hombros; pedidle unos hombros aptos para soportar vuestras cargas.
  • Me aburren los ateos: siempre están hablando de Dios.
  • Lo terrible en cuanto a Dios, es que no se sabe nunca si es un truco del diablo.
  • No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices, quiere que seamos capaces de amar y de ser amados, quiere que maduremos, y yo sugiero que precisamente porque Dios nos ama nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor poco a poco va formando la figura de un hombre, los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen también nos hacen más perfectos.
  • Sólo hay dos clases de personas coherentes: los que gozan de Dios porque creen en él y los que sufren porque no le poseen.
  • Si los hombres son tan perversos teniendo religión, ¿cómo serían sin ella?.
  • ¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mío es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.
  • Nuestra tarea consiste en animar a cristianos y no cristianos a realizar obras de amor. Y cada obra de amor, hecha de todo corazón, acerca a las personas a Dios.
  • En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.
  • Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.
  • Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
  • El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.
  • El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
  • A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
  • Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.
  • Yo creo que es mejor pensar que Dios no acepta sobornos.
  • Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo.
  • La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja también.
  • Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.
  • Lo más increible de los milagros es que ocurren.
  • Cuando Dios creó el Mundo vio que era bueno. ¿Qué dirá ahora?
  • La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.
  • La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.
  • Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición.
  • La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.
  • Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.
  • La plegaria no es un entretenimiento ocioso para alguna anciana. Entendida y aplicada adecuadamente, es el instrumento más potente para la acción.
  • Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
  • La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche.
  • Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
  • Tengamos tan sólo paciencia, vendrá, tiene que venir, el tiempo sagrado de la paz perpetua, en que la nueva Jerusalén será la capital del mundo; y hasta entonces sean alegres y animosos en los peligros del tiempo, compañeros de mi fe, anuncien con la palabra y las obras el Evangelio divino y permanezcan fieles a la fe verdadera e infinita hasta la muerte.
  • ¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?.
  • Temo a Dios, y después de Dios temo principalmente al que no le teme.
  • Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil.