Frases de Sabiduría

  • Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo.
  • Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.
  • El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
  • Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado.
  • El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.
  • Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
  • Sacar provecho de un buen consejo exige más sabiduría que darlo.
  • El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.
  • Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.
  • Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles.
  • No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
  • El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
  • La sabiduría es hija de la experiencia.
  • Yo sólo sé que no sé nada.
  • La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.
  • El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
  • Una cosa es saber y otra saber enseñar.
  • Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
  • La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.
  • La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.
  • La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
  • No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.
  • Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
  • Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.
  • El sabio no enseña con palabras, sino con actos.
  • Saber y saberlo demostrar es valer dos veces.
  • La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.
  • Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.
  • Puedes decir si un hombre es sabio por sus preguntas.
  • La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
  • La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
  • Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.
  • No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
  • No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría.
  • No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
  • En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.
  • Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.
  • La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.
  • Si no plantamos el árbol de la sabiduría cuando jóvenes, no podrá prestarnos su sombra en la vejez.
  • Hay que estudiar mucho para saber poco.